Berry

Rachel B. Berry, 25 años. Protagonista del musical Grease, además de tener mi banda No-Name y grabar mi sample. Amo los días lluviosos, la poesía y a mi mujer.

Polska - Hummelberry (Closed)

Era mejor que nada. De hecho, las cosas habían progresado y eso, en cierta forma, me daba esperanza. O al menos no estaba tan intranquila como la noche anterior. Era como si el tiempo se encapsulase aquí y pasase tan lento que todo pequeño cambio era maravilloso. 

Yo no sabía cómo estaba Kurt, porque tampoco quería que mi optimismo se viese empañado, pero quizás estaba igual de aliviado que yo. Claro está, tampoco es que estuviese en la cima de la felicidad, pero sí tenía ganas al menos de comer ese día. 

Habíamos logrado encontrar a otros dos sobrevivientes. Por lo que pude entender de lo que nos decían a señas, eran de Polonia… o Disneylandia, no sabía. Tenían acento fuerte y fisonomía que me hizo sospechar que eran polacos, pero claro está que ellos no sabían mucho inglés y nosotros nada de polaco. Uno de ellos era asistente o conductor de ambulancias, no supe descifrar bien cual… el caso es que reposicionó el hombro de Kurt en su sitio, le ató mejor el cabestrillo que yo le había hecho y a mí me entablilló todo el antebrazo derecho. 

Ahora que los cuatro estábamos en el campamento, ninguno hablaba y apenas si nos veíamos las caras. Y sin embargo, sin palabra alguna, creo que los cuatro estábamos más reconfortados de saber que “no éramos los únicos”.


¿Entonces esto es…? - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

Miaba como Rachel intentaba de manera inteligente calmar mis pensamientos sobre nunca salir del bosque, quería irme pero  a la vez me preguntaba que pensaban los chicos que sabían estábamos perdidos- Santana debió de haberse dado cuenta ya que no has llegado a dormir…- Dije no con razón de lastimar, si no con el motivo de buscar esperanzas a las cuales aferrarnos.

-Era un taller mecánico, de autos, no se mucho… de echo no se nada de eso, solo pasaba herramientas y limpiaba al final…- dije con un aire de haber olvidad una razón mas para salir, mi padre que deseguro el se había dado cuenta ya que no había contestado sus mensajes o algo. Mire la cabina y me senté como la otra noche.

-Rachel… no quiero morir aquí… quiero volver a casa… con nuestros amigos…- Dije antes de intentar fallido de mover el brazo.

No es que hubiese sido complicado convencerlo, pero sí lo fues el que pudiese trabajar con el brazo como lo tenía. Y creo que fue más complicado que buscásemos herramientas en la cabina totalmente estropeada… y con los cadáveres de los pilotos. Aunque a ambos nos costó un mundo, yo misma aparté a Kurt de la cabina y busqué las herramientas: sólo encontré una llave inglesa, un martillo de bolsillo y un destornillador del tamaño de mi antebrazo. 

La cosa salió bastante bien, porque Kurt pese a las heridas pudo usar las herramientas para sacar metal de aquí, metal de allá, cables y destornillar compartimentos de la cabina. Con ello pudimos organizar lo que habíamos conseguido, las pocas provisiones que teníamos y hacernos un refugio amarrando los cables y los trozos de metal. 

No se lo dije a Kurt mientras trabajábamos y deseábamos que el parco Sol no se ocultara para dar lugar a la noche, pero tenía miedo de que nunca nos encontrasen… pero más que eso, sentía un miedo terrible a nunca más volver a ver a Santana, Brucie y Marley. Con esos lúgubres pensamientos conseguí quedarme dormida, aunque las pesadillas no dejaron de acudir a mi cabeza. 

(Fuente: rachel-and-sandy)


¿Entonces esto es…? - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

-Yo no tenía planeado que el avión se viniera abajo… pero…- ¿En verdad estaba considerando no volver?, no volver significaría terminar Vogue, dejar Grease como Hunter, y mas aun, ahora que volvía a ver a Blaine, significaría dejarlo como llego. Ademas eso convendría en que Fred, Rachel, Sebas, Nick, Jeff tuvieran una mala semana por mi culpa. Nadie planeaba las cosas, al menos no esas cosas.

Comencé a reunir un par de moras, y un par de botanas mas que estaban en el suelo, encontrando unas gomitas completas y cerradas,- Si Rachel, pero… realmente siento que deberían habernos encontrado ya… ¿Es que ninguno de esos chicos tenía padres?… o hermanas o si quiera algún amigo?…- 

Dije respecto a que los días pasaban y por decirlo de la manera mas sencilla, no comenzaba a oler solo a humedad si no los cuerpos comenzaban a despedir un aroma penetrante que no me iba a olvidar en un rato.-Quiero irme… quiero despertar…-

-Mira, si estamos donde te dije, es altamente probable que primero peinen la zona baja del bosque antes de llegar a donde estamos nosotros. Además, cuando apagaste la radio dejó de funcionar el aparato con el que podrían rastrearnos. No te estoy culpando, sólo te digo que tengas paciencia.- Hablé serena aunque las palabras pesimistas de Kurt me revolvieron el estómago… porque podían ser ciertas. 

-Y nos iremos. Mañana a primera hora iremos hacia el sur de la cabina, de nuestro campamento.- Llamé así al lugar para poder darnos una sensación de anclaje, de saber que teníamos algo seguro… al menos ahora mismo. -Por ahora lo que tenemos que hacer es mantener el fuego vivo, contar todas nuestras provisiones y tratar de fabricar un refugio caliente.- No era lo mío eso… si estuviésemos planeando una fiesta o una sesión de caridad, seguro podría. Esto estaba fuera de mis manos, hacía lo que podía. 

-Oye, ¿en Ohio tenías un taller de con tu papá? ¿De qué era?- Quizás, sólo quizás las habilidades manuales de Kurt podrían servirnos ahora. Ahora mismo toda pequeña ayuda era la salvación.

(Fuente: rachel-and-sandy)


¿Entonces esto es…? - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

-Puedo tratar…- Unas mantas con aroma a gasolina seguro iba a tener un efecto relajante a la larga y seguro lograría dormir, pero no se que tanto me gustaría el apestarme a gasolina, no importaba mucho, de no ser que íbamos a tener una fogata cerca, aunque el frío era tan intenso que en la madrugada no sentía la cara ni los dedos.

-Si, ya se…- dije caminando un poco mas veloz antes de decirle- Un poco, de niño las comía en casa de mi abuela, las rojas y las que tengan un tono como violeta hasta abajo son venenosas, las que son violeta hasta arriba son dulces… y eso es todo… creo que da lo mismo… van días y no… no siento que alguien este buscando a nadie de el avión…- Dije desanimado sacando esa idea de mi mente.

-Acéptalo Rachel… la comida se terminara, y el agua no sera suficiente… no quiero pensarlo, pero… debemos pensar en que tal vez… nadie nos busca…- Blaine fue realmente el ultimo con quien hable, supongo el cree que solo me perdí  aunque igual creo que el esta buscándome, quería pensar que incluso Nicholas estaba buscándome  y que Santana la buscaba a ella, así como Marley, tal vez no quería dejar lugar a la idea de que ibamos a terminar como todos los demás de sabana blanca. 

-Cálmate.- Mi voz salió seca y exasperada como otra veces. Sólo así Kurt lograba tranquilizarse un poco… este era otro de sus mini-ataques. -Yo no sé tú, pero no tengo planeado morirme en un bosque de mierda. Además, sólo hemos caminado los 400 pasos hacia el Norte, no hemos probado ir al Sur. Puede que haya otras cosas allá.- Mi mano sana apretó unos segundos la suya y seguimos caminando contando los pasos en nuestra cabeza. 

-Bingo.- Me agaché y recogí una almohada moja. Saqué el relleno y me quedé con solo la funda. -Recoge las frutas que creas que no nos matarán. Yo iré buscando cosas que nos puedan servir.- Le entregué la funda y caminé mirando hacia el suelo mojado y lleno de hojas. 

-¿Sabes? Siempre podremos sobrevivir si el riachuelo no deja de fluir. Podemos calentar el agua dejando las botellas cerca de la fogata y así beber sin miedo a congelarnos por dentro. Eso nos servirá un par de días, en lo que resolvemos qué hacer.- Bien o mal, ahora éramos más que amigos: éramos un equipo.

(Fuente: rachel-and-sandy)


¿Entonces esto es…? - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

-El agua es transparente, esta en pura piedra… y no tiene mal olor…- Dije antes de dar un largo trago desde el brote- Ademas esta helada… no sabe mal- Dije al saciar esa sed que por un rato sentí iba a ser eterna. 

Miraba como Rachel se remojaba los pies, no tenía muchas ganas de hacerlo, supongo eso la mantenía tranquila a caer en el estado de histeria que a mi me llegaba cada 30 minutos al recordar a la niña que seguro había perecido como la mayoría de las personas, no quize ayudar a Rachel a cubrir a los cuerpos con una manta, le explique que no sentía mi mente lista para ver eso y que no quería hacerlo. 

-Si, esta bien- dije antes de tomar una maleta de viaje llena de botellitas de agua, ayude a Rachel a caminar por esas piedras resbaladas y todo con una mano ambos.- ¿Cuanto llevamos aquí?… Siento que ha sido una semana…- mi voz no era si quiera animada, simplemente era cansada, con sueño, y con ganas de querer llorar a cada escombro que pasábamos.

-No sé. No creo que llevemos más de dos días. Aunque me parecen muchos más…- Hablaba con el mejor ánimo que podía, porque a pesar de pensar que quizás todo se había ido al demonio cuando se desplomó el avión, no estaba lista para morir en un bosque perdido de la mano de Dios. 

-Creo que para cuando hayamos regresado a la cabina, las mantas ya se habrán secado. Quizá puedas recostarte e intentar dormir… sé que no lo has hecho. Y yo tampoco.- Contesté echando aire por la boca y sopesando las posibilidades de que vomitase con el olor de las mantas llenas del hedor de la gasolina. Pero no había opción, era la única forma de cubrirnos. 

-Vamos. No quiero que se apague el fuego para cuando hayamos vuelto.- Recordé el elegante reloj que Santana me había dado en un aniversario y que no había llevado a Roma… de haberlo llevado siquiera sabríamos la hora. -¿Sabes algo de moras y frutos? Yo no tengo ni puta idea de si podremos comer las frutillas que hemos visto tiradas.- Le dije mientras me ponía con una sola mano los calcetines y zapstos.

(Fuente: rachel-and-sandy)


¿Entonces esto es…? - Hummelberry (Closed)

-¿Entonces? ¿Crees que estemos en lo correcto?- Pregunté insegura a Kurt cuando me sentí más aliviada con el agua corriendo entre los dedos de mis pies. Habíamos encontrado un riachuelo (más bien un hilillo de agua que salía de dos rocas) y habíamos metido toda el agua que pudimos en las botellas vacías del agua que ya nos habíamos tomado. 

-No tengo ni idea, Kurt… la verdad sólo estoy conjeturando con base en lo que leí en la revista del viajero que había en el avión. Ni siquiera sé si estamos donde te digo que estamos.- Aunque el frío era insondable, yo me había quitado los zapatos y calcetines para mojar mis pies y así apaciguarme.

-Como sea… ¿qué tal si regresamos a la cabina y vemos si podemos entenderle al radar?- Yo había asumido que era un radar lo único que aún emitía un rudio en la cabina. No tenía idea de sobrevivencia en lo natural… ojalá hubiese dejado los libros y me hubiese salido de campamento cuando niña.


Black Forest (Self-Para)

Me costó bastante trabajo evitar sentirme desolada, harta y abatida. No sólo porque en verdad pensaba que esto tendría un final trágico, sino porque Kurt entraba en pequeños periodos de histeria y no paraba de buscar su celular. Supongo que la determinación que sentí, nació de la furia y de la auto-conmiseración. 

Tras encontrarnos y pasar buen rato en silencio, cada uno creyendo que el dolor que sentíamos era totalmente inmerecido y siendo presa de la más absoluta frustración, solamente resolvimos lo más lógico: dormir (o al menos intentarlo). Él se sentó en un asiento trozado y con manchas de aceite, yo me recosté en la hojarasca con la cabeza apoyada en sus rodillas. 

Lo más doloroso no fue el encuentro y la plena consciencia de que el avión se había desplomado, sino el pensar que estábamos solos y que quizás lo más coherente era que no lográsemos sobrevivir muchos días sin agua y sin abrigo. El hambre y la sed me invadieron durante muchas horas, el dolor de mi brazo no cesaba por ningún motivo y el frío se me calaba desde lo más hondo de ese bosque… porque al amanecer pudimos comprobar que el avión había caído en una zona boscosa densa  y quizás hasta impenetrable. 

La prueba que con mayor dureza tuvimos que afrontar, fue comprobar que no había pasajeros vivos, o si los había quizá estarían en otra zona del bosque y deambulando como nosotros ahora. Los cuerpos desperdigados, incluyendo a los pilotos, eran una prueba fehaciente de que ahí había ocurrido una desgracia que ni siquiera alcanzábamos a medir su gravedad más que por nuestro dolor. 

Conforme la luz de un solo frío y parco iba iluminando los trozos de bosque por los que lograban colarse los rayos entre las ramas de los pinos, fuimos descubriendo artículos que nos sirvieron para conseguir pasar la noche: una linterna gruesa y pesada de baterías, una caja llena con bolsitas de cacahuates y dulces de limón; y finalmente varias mantas dobladas llenas de gasolina que secamos colgando de uno de los fierros salidos de la cabina. 

Antes de asegurarnos de extinguir las chispas que salían de cables sueltos en la cabina, pensé en acerca una rama robusta y seca para que con ellas se prendiese un extremo de la rama. Aunque sentí que me tardé horas haciendo eso, quizá sólo debieron ser unos minutos… pero con una alegría provisional ví que lo había logrado. Dejé la rama al centro y eché hojarasca seca, comenzando así una pequeña fogata que nos calentaría y, con toda la suerte del Universo, alguien vería en la lejanía. 

Nuestro peregrinar comenzó cuando comprobamos que no sobraban botellas de agua o algún líquido que pudiésemos tomar. Resueltos a no abandonar la zona del impacto, yo ayudé a fabricarle un cabestrillo con un retazo de tela al brazo de Kurt y él a asegurarme mi propio brazo con una manta amarrada en mi cintura y espalda. Asegurados y un poco menos conmocionados, resolvimos caminar juntos una ruta de no más de 400 pasos lejos de dicha zona para buscar alguna clase riachuelo para tener agua qué beber y recolectar posibles implementos que nos servirían más adelante. Contaríamos cada paso… no dejaríamos de pensar racionalmente, al menos no ahora.


Dance of Death - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

Y de el fondo de el abismo, de la penumbra de el bosque y de el silencio sin fin algo llego para terminar con una de esas cosas, me puse de pie tirando de los cables enterrados y dando un par de pasos al frente de ese trozo de cabina, mire como una sombra se acercaba y algo tenía en la mano, por un momento pensé si había echo bien en llamar a alguien, pues esa sombra no me dio buen gusto, hasta después de ello, justo atrás de esa sombra venia la chica que tanto miedo me daba perder.

-Rachel- dije antes de que me alcanzara, me sentía mejor ahora que sabía no estaba todo perdido, y haciendo a un lado lo ya obvio, me aliviaba en parte saber que ella a pesar de todo estaba conmigo aun.

Con la mano suelta abrace a la chica por los hombros sin importar las punzadas en el cuerpo o que ella tuviese algo roto.-Rachel… dime que paso…- 

Mi estómago se revolvió cuando Kurt me abrazó con tanta fuerza que parecía que no quería dejarme ir. Lo abracé con todo lo que quedaba en mí, antes de dejar escapar unas lágrimas amargas y calientes que mojaron el hombro desnudo de mi amigo, el cual apenas si estaba vestido con una camisa hecha jirones. 

-El avión se desplomó.- Apenas alcancé a decirle, porque no me salían las palabras. Me deshice de su abrazo y giré mi cabeza hacia el cielo. Los rayos de la luna apenas se pegaban habia donde estábamos, parecía un bosque profundo, frondoso y espeso. Mi brazo maltrecho se apoyó con delicadeza en el cuerpo de mi amigo y la mano sana seguía asiendo el improvisado bastón. 

-Debemos encontrar a alguien más. No… no sé qué vamos a hacer perdidos aquí.- Pronuncié con la voz cortada y escupiendo un poco para que mi boca no estuviera tan seca. -Necesito agua, Kurt. Necesito mucha agua… ya no puedo con esta sed.- Le dije mirando instintivamente hacia dentro de lo que parecía haber sido la cabina de nuestro avión. 

-¿Cómo… cómo estás tú?-

(Fuente: rachel-and-sandy)


Dance of Death - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

Mire en la cabina de botones que brillaban una luz roja encendida con una leyenda “Emergencia” entonces por simple acto natural a una situación como estas me acerque a el y lo presione, no paso nada mas que el botón se apago y con eso la radio, entonces fue allí que note el gigante silencio que se apoderaba de todo el lugar, no quería ver, mi mente no iba a ser capaz de olvidarle si lo hacía, pero frente a la cabina destrozada de el avión estaba y por el segundo que lo note un piloto, o al menos note la forma de un piloto, sería bueno pero como dije, mi mente no sería capaz de olvidarlo por la razón única que no estaba mas entre nosotros.

-¡Rachel!- grite por ultima vez antes de dejarme caer en la cabina, las chispas cesaron, como si la corriente que las mantenía vivas se esfumara junto con mis fuerzas, sentía los ojos completamente húmedos y el frío calaba mis huesos- Rachel!- dije mientras mi mano se hacía de mover los cables de el suelo para que no me fuese a ocurrir cosa peor.

Mi cabeza iba a explotar, el silencio era peor que la noche mas concurrida de New York, por que no era un silencio cómodo  si no un silencio horrendo.-No es un sueño…- dije para mi mismo mientras buscaba algo en mis bolsillos, pero no creo que 30 dolares sirvieran de algo. -¡RACHEL!-Grite antes de sentir la cabeza rara y que esta pesara demasiado, unas ganas enormes de dormir me llegaron pero una voz me decía que no debía dormir o no iba a despertar, al menos no ahora.

-¿Kurt? ¡KURT!- Grité esta vez con potencia, o lo que quedaba de la potencia de mi voz. No lo había imaginado: había oído la voz de Kurt gritando mi nombre. Era eso o realmente había perdido la razón. -¡Kurt! ¡Aquí, KURT!-

Mi voz pastosa y mis ánimos apagados no me daban para mucho más. Ni siquiera tenía ganas de seguir caminando o de encontrar a Kurt. Lo único que necesitaba era echarme sobre la hojarasca seca de ese lugar y rodarme a dormir. Sin embargo, oír la voz de Kurt de nuevo pronunciando mi nombre me dio las fuerzas necesarias para levantarme con el apoyo de la rama que me servía de bastón y echar a andar para buscarlo. 

Al cabo de unos minutos, sentí que el silencio se hacía más y más denso. Ya ni siquiera se escuchaba esa canción en un idioma extraño. Me apoyé en un árbol y tomé aire antes de seguir caminando. Después de unos pasos, encontré una maleta abierta de par en par y ahí una chaqueta acolchada e impermeable con el logo de los Raiders. Sin pensármelo dos veces, me agaché y me la puse, a pesar de que me venía tan grande que sus bajos casi tocaban mis rodillas 

-¿Kurt?- El alma se me vino a los pies cuando vislumbré a alguien parado frente a un trozo gigante del avión.

(Fuente: rachel-and-sandy)


Dance of Death - Hummelberry (Closed)

kurthummelzucco:

Llegue hasta  la punta de el avión  no había pilotos, los controles echaban luces y algunos aun chispeaban cuando hacían falso con la tierra o el metal, una canción estaba en la radio en algún idioma raro, juraba había sangre en el suelo de la cabina pero no quería si quiera mirar e imaginar que pudo haberles pasado a los pilotos, a los pasajeros, a las asistentes, mire cientos de botones de colores pero no presione nada, de echo me aleje un poco pues las chispas llegaban a mi camisa, o al menos lo que usaba de camisa.

Mi rostro dolía solo de pequeñas zonas pero eran punzadas fuertes, mas dolor era el de mi brazo, mis piernas se sentían cansadas, como si hubiese corrido una maratón y no hubiera parado ni un segundo, mi boca sabía a sangre pero hasta el momento sentía todos los dientes, mi labio estaba abierto y ambas manos y piernas tenían rasguños que debo suponer era de ramas. 

Con las lagrimas en la cara intente mover los dedos, logrando frustrarme pues ni el menor de ellos respondía, es decir, el hombro lo movía pero de allí hacía abajo no se movía nada.- ¡Raacheeel!- grite pues justo mire en el suelo la bolsa donde venía su tableta, estaba raída y todo dentro echo añicos, no quería pensar que ella corrió peor suerte que yo.

Me quede allí intentando mover el brazo  ahora recordaba lo metí entre mi asiento y el de Rachel para no moverme mucho… podría ser me lo había lastimado, pensaba en que día era, en que era de noche, que hacía frío, que tenía mi cuerpo helado pensé en llamar a alguna emergencia pero el celular estaba en la maleta solo dios sabe donde, me quede parado mirando mi brazo pues no quería pensar mas- Es un sueño… es un sueño…. es un sueño- me convencía con el afán de despertar en mi cama con Snowball y un nuevo día en Vogue, o tal vez estaba muerto, y por eso estaba solo y no veía a nadie… o podría ser viceversa…

Una voz a lo lejos. No, no era una voz. Era esa voz. Era Kurt. Al instante que la oí me quedé petrificada, como si el tiempo se hubiese detenido. Y luego no volví a oír nada, como si esos malditos árboles se hubiesen tragado la voz de Kurt. Quizás sólo me lo había imaginado. 

Sacudí la cabeza un poco, lo suficiente para despejarme pero sin hacer mucho aspaviento, porque mi cuello dolía apenas o movía unos centímetros. Una poderosa y gruesa rama me hizo tropezar, pero esa misma rama pude tomarla de vuelta entre mis manos para servirme de ella de bastón. Continué caminando un par de metros, hasta que no pude más y me senté sobe una mochila con ropa desparramada saliendo de ella. 

Quizás lo que debería hacer era rebuscar entre las maletas y los restos a ver si podía localizar alguna clase de linterna… y rebuscar también entre los cuerpos por un abrigo con el que cubrirme.

(Fuente: rachel-and-sandy)


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